miércoles, 25 de agosto de 2010

Los yamanas

Los Yamana

Desde hace alrededor de 8000 años quedan huellas de ocupación permanente del archipiélago por parte de los YAMANA ("gente") como se llamaban a sí mismos, YAGANES fue el nombre que le dieron los ingleses.

Ocupaban la costa meridional de Tierra del Fuego y todas las islas del archipiélago del Cabo de Hornos y su núcleo más denso se concentró en el Canal de Beagle.
La sociedad Yámana estaba compuesta por grupos de pocas familias aisladas, entre las que los ancianos y hechiceros ejercían gran influencia.
Eran buenos artesanos que supieron adaptarse al suelo y al clima que habitaron.

Practicaban la cestería y el escaso instrumental que utilizaban lo construían con madera, hueso, valvas y piedras.


La preocupación vital del indio giraba en torno al alimento necesario, esto constituía el único y efectivo trabajo. Para alimentarse dependían en gran parte de los lobos marinos y aprovechaban las ballenas que enfermas o cansadas se acercaban a la costa empujadas por las olas. Entre las aves que abundaban en la región, prefirieron a los pingüinos, cormoranes y gansos marinos y completaban su dieta recogiendo huevos, bayas y hongos.

Los continuos viajes en busca de alimentos eran imprescindibles, lo que implicaba que pasaran gran parte del tiempo navegando, usaban la canoa para pescar y trasladarse a lo largo de la orilla o de una isla a otra.

Construían el bote, ANAN, con tres trozos de corteza de árbol (lenga), cosidas entre sí con tientos de tendón o barbas de ballena.

Obligados a viajar continuamente debieron simplificar su vivienda (URKUJ) ya que sólo constituía un abrigo pasajero. Existían dos tipos de construcciones: una en forma de cúpula, recubierta con pasto, musgo, barro o cuero, para protegerse de la humedad en los bosques y otra confeccionada sólo con ramas y de forma cónica, para los lugares abiertos

Hecho por Luciana Uarde y Priscila Arias.
Lo sacamos de http://www.portalpatagonico.com/patagonia/aborigenes/yamana.html.

Leyenda de chiriguanos.

El Ukuman:
Esta leyenda trata de un animal o pesona, en realidad era sólo un cuerpo. Un cuerpo horrible sin alma aparente. Se dice que era mujer, cubierta de pelos negros, largos, sucios, duros, pero elásticos. De las líneas de su rostro sólo se destacaban dos ojos pequeños, intensos, oscuros y hundidos. Los pelos que le nacían en la frente caían sobre la nariz y la boca, separados apenas por bufidos y manotazos a uno y otro lado. La boca era un tajo enorme y baboso, y los dientes salidos, aislados unos de otros, cada cual con su propio ángulo.
Cuando nació, su padre quiso ahogarla. La madre, la protegió entre sus brazos y no la abandonó nunca. Tuvo más amor por el pequeño monstruo que por sus cinco hermosos hijos anteriores. Por su celo y por su pena fue quedando sola y enfermó. La madre muriò dejando sola a la ukamara.
Arrancaron, luego, de su cuerpo rígido el engendro que bramaba y aullaba. Quiso la suerte que fuera arrojada a un rincón de la enorme choza, hasta tanto se cumplieran los ritos funerarios con la madre. Cuando regresaron los hermanos y el padre sin saber que hacer, entre los murmullos de la otra gente, la encontraron acurrucada y lanzado sonidos extraños, como si llorara. No fue por misericordia que salvo la vida.
Como no se le veían órganos genitales, pero sus piernas se manchaban de rojo cada luna, fue la "ucumara".
Se hizo enorme, hosca y gruñona y al parecer, temerosa.

Uno de los hombres de la aldea, de su mismo tiempo, entre crepúsculos y soledades se acercaba furtivo a la choza con creciente asiduidad. No temía ni lo inmutaban los gruñidos y saltos ostentosos con que la "ucumara" retribuía sus visitas, que eran breves, pero tensas. Un día le arrojó frutas y otro día un trozo de carne humana. La tribu devoraba a los prisioneros de guerra y el dueño del enemigo muerto era el dueño del banquete. La "ucumara" comió y no dejó restos. Estaba entendido entonces que apreciaba el obsequio y por consiguiente el hombre lo repitió tantas veces como pudo, recibiendo en pagos gruñidos más suspirados, saltos menos agresivos.

Un día la aldea en pleno se encaminó al río distante, para cumplir la ceremonia anual de adoración a la creciente tumultuosa y atronadora que traía el deshielo de las cumbres blancas. El hombre regresó, eligiendo rincones para no ser visto y luego de una lucha feroz, violó a la "ucumara".

A partir de entonces su hosquedad fue total y su furia aumentó. Odió a los hombres y al mundo circundante. Las piedras de su choza desaparecieron, arrojadas con increíble fuerza contra todo ser viviente que se aproximara. Luego de eso huyò.
Regresó una tarde tormentosa y raptó a su violador sin que nadie se atreviera a detenerla, menos aún la víctima, vencida su resistencia a golpes y arrastrado de una pierna por los peñascos y huaycos arrivó hasta la pétrea guarida donde, imaginamos, llegó mas muerto que vivo. Allí tuvo que elegir entre la vida y las nupcias: escogió el amor, y por un tiempo su ritmo fue el ritmo de la "ucumara" que, ya grávida y desconcertada, con el abdomen hinchado y palpitante, pensaba más en sí, que en su complaciente prisionero. Un día creyó encontrar oportunidad, cuando el monstruo gemía con los dolores del parto.

Huyó de la caverna, rápido y temeroso, pero la "ucumara" entre rugidos y dolor, lo alcanzó. Le arrancó la cabeza y arrastró el cuerpo de su amor hasta la caverna. Entre llantos y convulsiones se lo comió.

Después nació otra UCUMARA, toda cubierta de pelos, negros, duros, pero elásticos, de la cabeza a los pies. Amamantó a su hija, le enseñó a comer carne roja y cuando el retoño ya cazaba con sus manos, con un rugido del alma, murió de muerte sencilla y se fue al cielo de los monstruos, en la paz de la montaña.

La leyenda se bifurca a partir del nacimiento del UCUMAR . Una vertiente afirma que el llanto del monstruo, por la muerte de su madre, era tan fuerte y desgarrados que llegó a los oídos de Wiracocha -espuma de mar- dios blanco de largas barbas rubias que gobernaba el Cuzco y para calmar su pena, le prometió la inmortalidad. Otro venero mitológico sostiene que Wiracocha se presentó al ucumar y para castigarlo por sus crímenes y lascivia, le dio la vida eterna vagando por los cerros y selvas. Así también lapidan a los violadores sobre quienes pendía la permanente amenaza de ser devorados por el ucumar.
 La leyenda, de origen peruano, está muy difundida en Salta y Jujuy.

Ma. Victoria y Agustina.

mapuches


Mapuches

(mapudungunmapuche'gente de la tierra' ) ? son un pueblo indígena sudamericano que habita el centro-sur de Chile y el suroeste de Argentina, así como la ciudad de Santiago de Chile. A la llegada de los conquistadores españoles en el siglo XVI, habitaban entre el valle del Aconcagua y el archipiélago de Chiloé, en el el actual territorio chileno, y las parcialidades septentrionales (llamados "picunches" por los historiadores) se hallaba bajo el dominio del imperio inca, pero quienes vivían en el territorio al sur del río Biobío eran independientes y se opusieron a los españoles en la llamada Guerra de Arauco. Entre los siglos XVII y XIX, los mapuches se expandieron al este de los Andes, hasta entonces habitado por los tehuelches y otros grupos de cazadores nómadas. La autonomía mapuche se mantuvo hasta fines del siglo XIX, cuando fueron sometidos al gobierno de las repúblicas de Chile y Argentina por la vía armada. En los siglos XX y XXI han vivido un proceso de asimilación a las sociedades dominantes en ambos países y existen manifestaciones de resistencia cultural y conflictos por el reconocimiento de derechos y la recuperación de autonomía. La economía de horticultura y caza del siglo XVI dio paso a una economía agrícola y ganadera en los siglos XVIII y XIX, para convertirse luego en campesinos luego de la radicación forzosa en terrenos asignados por los gobiernos de Chile y Argentina, que con el paso del tiempo han conducido a una gran subdivisión de la propiedad y la migración hacia las ciudades de las generaciones más jóvenes, de modo que la población mapuche actual en mayoritariamente urbana, aunque vinculada a sus comunidades de origen. Los mapuches enfrentan discriminación racial y social en sus relaciones con el resto de la sociedad y según estadísticas censales, un número significativo de ellos vive en la pobreza.
Se les conoce también como araucanos,1 2 3 y que predomina en la historiografía, para el período que abarca desde los primeros contactos con los españoles hasta el siglo XIX aproximadamente. de wikipedia

miércoles, 18 de agosto de 2010

PUEBLOS ORIGINARIOS DE ARGENTINA

Los Matacos

 Los matacos eran bajos y musculosos. Vivían en pequeñas aldeas compuestas de casas hechas de paja y ramas. Creían en la existencia de un Ser Supremo y le temían a los espíritus a los que llamaban "wilan".
 Su lengua forma parte de la familia lingüística mataco-guaycurú, subfamilia mataco-mataguayo. Este grupo incluye a otras etnias: chorote,makáchulupímataguayo y vejoce. En cuanto a éstos últimos su filiación con los wichí actuales (hacia 2006) es tan estrecha que se los considera simplemente como una parcialidad étnica.




Los guaicurúes 
 Eran altos y de fuerte constitución física.Se adaptaron al medio ambiente chaqueño. Recogían algarrobas, chañar, mistol, higos, ananá y porotos y cazaban tapires, pecaries, venado y ñandues. Tenian un curioso método de pesca: se introducían en pequeños diques artificiales, con arpones, y redes, pescaban y luego sacaban los peses al sol y los ahumaban. Y las mujeres se dedicaban a la recoleccion y los hombres, a la caza y a la pesca. Construian sus casas con ramas y paja, agrupándolas en poblado.
 Las lenguas pertenecientes a la familia Guaicurú nos son bien conocidas. Las distintas lenguas guaicurúes habladas en territorio argentino son afines entre sí, que constituyen la rama austral de la familia. Se trata de lenguas difíciles y de fonetismo y léxico un tanto inseguros y cambiantes.

Los chiriguanos                                               

  Los chiriguanos estaban muy influenciados por los indios del noroeste,de los que aprendieron a cultivar.vivian en chozas con techos de paja a dos aguas, y almacenaron sus provisiones en graneros.Ademas, dominaban el arte de la cestería y tejían sus vestimentas en telares.
  La historia de los Chiriguanos, ubicados en el chaco occidental, en las provincias de Salta y Jujuy, se remite desde fines del XIX y principios del XX a una resistencia cultural que hace cada día más difícil. 
                           

              

Los Diaguitas

 Los diaguitas que poblaron el noroeste argentino se dividían en los calchaquies (al norte), los cacanes (centro),y los capayanes (en el sur).todos ellos compartían la lengua cacan.
 Antes de la invasión inca, los diaguitas se establecían en pequeñas aldeas, cada cual era totalmente independiente de la otra, por lo que cada una poseía un jefe. Posterior a la llegada de los incas los valles fueron divididos en dos señoríos, el interior y el costero, bajo el mandato de un curaca designado por los incas.



Los Capayanes

 Habitaron en la provincia de La Rioja en los valles de Famatina, Sanagasta y Yacampis, zonas muy beneficiadas por un clima mucho mas benévolo que el del resto de la región.
 Al igual que los Diaguitas, los Capayanes pertenecían al grupo que hablaba la lengua "cacana" o una derivación de ésta. estableciéndose al sur de éstos y al norte de los Huarpes. Se asentaron en:  parte de las provincias de La Rioja, Catamarca,San JuanLa Cordillera de los Andes. En los fértiles valles de Famatina, Sanagasta y Yacampis, desenvolvieron su vida cotidiana, muchas veces, en franca convivencia con los Diaguitas.
                                              

CRISTOBAL TOSI , JULIAN MOZZI Y FRANCO PEDROZO.

EXTRAIDO DE LA REVISTA "BILLIKEN COLEPLUS 3".